Una calamidad el robo de vehículos

Durante el 2017 desaparecieron 3 mil 694 unidades de motor, señala investigación de la Cámara de Senadores

Mario Mora Legaspi

  · miércoles 22 de agosto de 2018

Karla Barba

Aunque Aguascalientes no figura entre los estados con mayor incidencia en robo de vehículos en el país, lo cierto es que durante 2017 desaparecieron 3 mil 694 unidades de motor en territorio estatal, de acuerdo a una investigación del Instituto Belisario Domínguez de la Cámara de Senadores.

El robo de vehículos es un delito de fuero común que daña el patrimonio de la población, pero que también es riesgoso debido a la interacción con otros delitos como otros tipos de hurtos y asaltos, narcotráfico, fraude, trata, venta de autopartes, entre otros.

Dicha investigación analiza el crecimiento de este ílícito en los últimos años y los efectos que está ocasionando. La Interpol define el robo de vehículos como “una actividad delictiva con un alto nivel de organización que afecta a todas las regiones del mundo y está claramente vinculada con la delincuencia organizada y el terrorismo”.

A escala internacional este delito ha disminuido en los últimos dos años después del aumento considerable de 2014 a 2015, con fluctuaciones de 6.9 a 7.4 millones de automotores robados en 126 países.

La investigación revela que de acuerdo a datos proporcionados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), 198 mil 297 vehículos fueron robados durante 2017 en todo México, de los cuales 166 mil 831 eran automotores de cuatro ruedas (84.67%), y 30 mil 169 motocicletas (15.31.

Las entidades federativas con mayor número de robo de automotores en 2017 fueron el Estado de México (47 mil190), Baja California (19 mil 967), Jalisco (13 mil 568), Puebla (11 mil314) y la Ciudad de México (11 mil107).

En contraste, el menor número se dio en Durango (1,314 casos), Coahuila (1,047), Campeche (487), Yucatán (414) y Nayarit (280)

Si bien el robo de vehículos es un delito que ocurre en todas las entidades federativas de nuestro país, existen algunos que por densidad de población, número de automotores o situación real de inseguridad registran los indicadores más altos de este ilícito. En ese sentido, algunas organizaciones de la sociedad civil refieren que el incremento de este delito es un reflejo de la situación que padece el país con la vinculación que existen con otros delitos.

Las cifras reflejan la sintomatología de otros delitos como el secuestro y el robo de mercancías, de comercios y de casa habitación. Por lo que dicho ilícito es de preocupación general, tanto de la sociedad como el gobierno.

El robo de vehículos tiene alta incidencia en parte porque no todos cuentan con la protección de un seguro, que además de compensar la pérdida material en caso de un hurto también protege el patrimonio familiar y empresarial ante otros imprevistos como accidentes, inundaciones, terremotos u otras eventualidades. La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) manifestó que “el robo de automóviles no sólo tiene impacto en las aseguradoras, daña también el patrimonio de las personas, las familias y las empresas.

EL DATO:

El robo de vehículos es un delito de fuero común que daña el patrimonio de la población.